martes, 16 de marzo de 2010
Perfil 1
Es inconcebible que una persona a la que se le estalló un ovario hará unos siete años, siga fumando como una carretera sabiendo que el tabaco afecta al riego sanguíneo y de las consecuencias nefastas que ese acto podría tener.Es una acción claramente autodestructiva, situación que podría ser todavía más grave si se tuviera en cuenta que su pareja el curso pasado tuvo un cáncer de vejiga (la cual fue en parte extirpada y reconstruída con parte de su propio intestino) teniendo que vivir así toda su vida con el fantasma de la metástasis
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